jueves, 2 de junio de 2016

HOLAAA!

Estaba pintando un cuadro, más contenta que unas castañuelas, ya hace mucho calor, y me encuentro genial. Os voy ha hablar sobre los sentimientos: no se fabrican, se tienen. Para mí son muy importantes. Pero a cierta edad ya vas con cautela, pues detrás de cada persona hay un mundo sencillo y complicado. Y a veces la cosa es más simple que eso. Pero, exceptuando los adolescentes y sus hormonas, cuando llegas a determinada edad te fijas más en otras cosas, en mi caso de los hombres: si son buena gente, si son fieles, si son inteligentes, si tienen los mismos gustos que tú, y si son el prototipo de hombre que tienes en la cabeza, si le gustan las mismas cosas que a ti, si son buenos hombres y trabajadores. Y además, pienso que un hombre no sabe estar solo, mientras que una mujer sí. Y la verdad es que me gustan los hombres buenos y que sepan alagar a una mujer. Dicen que las mujeres somos brujas, pero ¡es una tontería!, las mujeres somos mujeres de carne y hueso, en mi caso muy sensible, pero ¡qué más da!, y además yo siempre intento ser imparcial en los juicios de valor que hago sobre muchos hombres y mujeres, y hoy me encuentro tan bien, que, cansada de fijarme en todo lo que pasa al mi alrededor me he convertido en una mujer que es sencillamente cómo vuestras miradas, tanto limpias como no tanto me pueden ver. Besos, seguidores mudos: Mónica Rubio Ochoa 2-jun-2016

No hay comentarios:

Publicar un comentario