miércoles, 15 de junio de 2016
¡BUENAS TARDES!
Un mal día te lo puede arreglar una llamada de una amiga, como ha sido así el caso. Siempre vuelvo a mi familia, que es importantísima para mí. Creo que tod@s y yo nos debemos dar de vez en cuando una mirada a nuestro propio ombligo, para ver qué es lo que aportamos para mejoras nuestra propia existencia y la de las personas que nos rodean. Es verdad que todos tenemos historias bellas para recordar, enemigos a los que ya cuentan con mi perdón cristiano, y motivos para vivir en esta vida tan complicada de una manera cada vez más saludable. Mis días transcurren en general viento en popa y aunque no quiera estoy bastante contenta y agradecida a Dios, y debemos tener tres cosas: Fe, Esperanza y Caridad. Es fácil tener una palabra de aliento con alguien que lo pasa mal, y alguna palabra de aliento para volver a ser la misma persona que he sido y que soy: honesta e íntegra. Y nada, "ta lue, kises".
Mónica Rubio Ochoa
15-jun-2016
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