lunes, 23 de noviembre de 2015
La calma
Me he fijado que las personas andamos deprisa, como si nos persiguiera alguien, y que nos encerramos demasiado en el "yo esto" "yo lo otro", necesitaríamos alcanzar un estado difícil pero no imposible: la calma. Evitaríamos muchas broncas si contáramos todos diez antes de hablar, con tus amigas no, estamos para hablar como queramos, pero ante los desconocidos hay que tener calma, por ejemplo en una entrevista de trabajo, cuando vas muy nerviosa lo que hay que hacer es templar la voz, ir aseada y hablar de tu currículum, con soltura y profesionalidad. No es muy difícil, pero por experiencia sé que la naturalidad gana a la arrogancia, e ir diciendo lo que has estudiado o donde has trabajado sin ir de prepotente. Esta es mi receta de hoy, blogeros mudos
23-nov-2015
Mónica Rubio Ochoa
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario