miércoles, 25 de noviembre de 2015

He aprendido a derrochar

para el que pase una depresión, o enfermedad grave, que mire a su alrededor, que comience a ser feliz,porque todo el mundo que tiene problemas y luego sana se siente más feliz que la persona que siempre ha estado bien. Después, no os olvideis de que Dios hace una maravillosa historia con toda la gente de bien y que aprieta pero no ahoga. He aprendido a derrochar, pero no me refiero a algo material, sino a derrochar amor, paz, alegría, saber estar y aunque para muchos no es importante y se mueven por otros derroteros, este es mi pensamiento: ayudaos, cooperar, que en estos años de vacas flacas se debe hacer así, exijamos los derechos a tener mayor sanidad y mayor educación, y el derecho a la vida. Exijamos a los políticos que se comprometan más, que suban el salario a los pensionistas, que aquellos que viven en la calle puedan ser bien atendidos en albergues, que los políticos se acuerden muy mucho de que es el pueblo soberano el que los ha puesto ahí. Buenos bloggeros mudos, os dejo muac Mónica Rubio Ochoa 25-nov-2015

No hay comentarios:

Publicar un comentario