martes, 2 de junio de 2015

Fidelidad

Fidelidad, que palabra tan bonita y que poco practicada en el vivir de estos tiempos que pasan tan deprisa. Normalmente las mujeres somos más fieles. Al menos, en mi caso siempre he sido fiel a todo: a mis principios, a mi religión, a mis amigas, y de hombres, pues ha algunos no los he olvidado. Tengo, como me dijo una compañera, el corazón blando, y es verdad, me desvivo por toda mi familia, y en fin lo primero es dar cuentas a mis padres: los demás están todos encauzados. Los hombres son más infieles, pero en fin yo como soltera hago muchas cosas buenas en mi vida, pero sobretodo he aprendido a ser humilde y saber perdonar. Me he cruzado por mi vida con gente muy maja, y compañeros de mi antiguo trabajo. Para mi es muy importante la religión católica, si todos más moral y nos tratamos mejor, empezaremos a reconstruir esta sociedad "destartalada". Hay que tener también fe en uno mismo y en nuestras capacidades a la hora de estudiar, de estar feliz, pero que no lleve a engaño, el ser católico también es difícil, pero cuando coges el gusanillo de la Fe, te haces uno más del rebaño de todos, pues todos somos hijos de un mismo Dios. Y volviendo a la fidelidad, deberíamos dejar aún lado el libertinaje que se está instalando en los jóvenes de hoy en día, que muchos se merecen más de una colleja. Esta no es mi generación, y la veo demasiado perdida, en general. Viva la generación de mi juventud, la de "jóvenes pero sobradamente preparados". Me siento contenta con ser una mujer muy normal, que aspira más en vivir la vida eterna en esta, que "sí se puede", y nada, a seguir formándome, y ha seguir bien. Me da pena que nadie del blog me conteste, creo que no me como a nadie, pues si peco es de bondad y de dar sabios consejos. Siempre he vivido bien, tengo una situación buena y no me gusta "dar puntadas sin hilo", me encantan los retos matemáticos, y las sorpresas, soy muy simpática, y muy buena, he tocado fondo muchas veces y he idealizado demasiado el amor. Mas tengo mucho que aprender y hacer en lo que me queda de vida, que serán, si Dios quiere muchos años. Intelectualmente soy una máquina y físicamente del montón, o yo me veo así. No escondo mis sentimientos, pero sobre eso la cosa se me ha ido de la mano. Soy muy sensata, altruista, y un geniecillo que ha salido de su lámpara. Tengo un buen curriculum vitae. Y todo el tiempo del mundo. Soy una mujer nerviosa y lo seré siempre, pero no por mi culpa sino porque hay unos no muy inteligentes que son capaces de meter bulos sobre mi. Y mi pesar, me cansé de llorar y de sufrir, y ahora que sigo enamorada de muchas cosas, en realidad les doy menos importancia de la que tenía antes. Soy tímida, pero cuando cojo confianza soy alegre y muy divertida. Y por si cuela, y alguién contesta, me gustaría trabajar en negro de niñera, y encontrar un hombre capaz de estar en los buenos momentos y en los malos, en esos sobretodo. No concibo el amor sino dentro del matrimonio. Tengo inventiva, y me considero muy creativa, y con muchas tragaderas y un poco a veces de mala leche. Tengo a veces carácter fuerte. Bueno y después de enrollarme como las persianas, me permito este pequeño lujo, pues es mi blog, y os deseo suerte a todos: a los católicos, ateos, gays, lesbianas, actores, cantantes, escritores, vamos a todo el mundo. Y soy inmensamente feliz siendo como soy. Besos mil: Mónica Rubio Ochoa 2-VI-2015

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