domingo, 21 de junio de 2015

Elijo el camino de la Fe, amo a Dios con toda mi alma y con todo mi corazón. Entre el amor de Dios y el amor mundano, elijo a Dios. Sólo los que comulgamos en la casa de Dios, sabemos que nadie es profeta en su tierra. Elijo a Dios, el mundo me ha hecho llorar tanto que sigo con mi Fe y más fuerte que nunca. He llorado mucho, bien Dios lo sabe, y ante El todos somos iguales. Jesucristo es el camino, la verdad y la vida. Ya no habrá hombres que me hagan sufrir. Y creo el la maravillosa vida que Dios ha hecho conmigo. Nada más, elijo a la Iglesia y mi cuerpo es templo de Dios. 21-VI-2015 Mónica Rubio Ochoa

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