Y siento la sal y el salitre pegado a mi cuerpo. Y nado hacia las profundidades, como una sirena perdida en el tiempo. Y siento la bondad de mi corazón emergiendo de nuevo. Y siento la madurez como algo muy bello. Y siento la luz que habita en mi es la misma luz pero desde dentro. Y siento como se alegra mi corazón cuando te recuerdo.
Mónica Rubio Ochoa
12-08-2016
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