martes, 2 de agosto de 2016
LA ALEGRÍA
La alegría y la dicha llega a tu corazón, como un soplido, sin notarlo. La sensibilidad es eso que hace a algunas mujeres especiales y esenciales. Cuando la felicidad llame a tu puerta deja abierto el corazón, y si ya abriste demasiado los ojos y viste cosas que no te gustaron, alégrate con tu conciencia tranquila, que te hace dormir a pierna suelta. La alegría que siento hoy es de manera espiritual, pues la paz se ha instalado en mi corazón. Cada día nuevo es un regalo, y todo lo que predico es porque lo siento como verdad.La alegría, la dulzura, la espontaneidad, la imaginación...forman parte de mi personalidad natural. Hay gente que no entenderá que Dios está con nosotros en lo buenos y en los malos momentos, pero para los que profesamos cualquier religión, en mi caso el catolicismo, vivimos con una profunda emotividad, y defendemos lo que ofende a nuestro Dios, y luchamos contra muchas cosas que hay en nuestro corazón. La bondad, el amor a nuestros semejantes, devolver mal por bien, poner la otra mejilla, aunque cuesta cuando lo haces te sientes como en un gran momento de liberación. Yo creo en Dios y en la maravillosa historia que ha hecho conmigo.
Mónica Rubio Ochoa
2-agosto-2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario