viernes, 8 de julio de 2016
CAMBIAMOS
CAMBIAMOS
Cambiamos, todos lo hacemos, maduramos con el paso de los años, nos acostumbramos a vivir cómodos en nuestra piel. Las primeras arrugas, las grandes amistades y las que pasan por nuestra vida, los amores de antaño, la sencillez en apreciar las cosas valiosas y no tanto.
Cambiamos, nos encontramos con nosotros mismos, y aceptamos ser tal y como somos. Los amores pasionales pasan a ser la compañía a nuestra vera. Sin embargo, es difícil cuanto más mayor te haces el ubicarte de un modo que no sea complicado. Nuestras cabezas un mundo lleno de historias que compartir, de sueños que reunir, de amigos a quien conocer.
Cambiamos, y empezamos a recordar los tiempos de antaño con un regusto de sabor amargo y dulce a la vez. Estamos en esta vida para ser tan felices como podamos, y nos agarramos a la vida como buenamente podemos. Estamos en la vida como en un tránsito. Los que tenemos sueños se nos cumplen a base de tesón y esfuerzo. Intentamos mejorar, ser más buenas personas. La sinceridad, a veces se paga cara, pero a veces el que no arriesga no gana. Jugamos en esta jungla que es la vida y nos apoyamos en todo lo que nos beneficie. Es así, es nuestra condición humana. A veces filosofamos sobre grandes temas, y al rato estamos charlando animádamente con alguien. Crecemos, unos más a golpes que otros, y vemos, que el sufrimiento te hace ser una mujer real y no imaginaria. Amamos la vida, la amamos y deseamos estrujarla y sacarle todo su jugo. Comenzamos todos los día de cero, y con espíritu de superación. En el amor erramos ¿Quién no yerra? Todos hemos sufrido alguna vez por amor. Y el que no se crea que algo fuerte en la vida puede cambiar el rumbo de sus prioridades, está equivocado. A veces es necesario poner la cabeza antes de el corazón. Y con los años buscamos a alguien para tenerlo como compañero o compañera.
Mónica Rubio Ochoa
7-julio-2016
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