viernes, 29 de julio de 2016

A VECES

A veces hay que cortar con todo y con todos,hay que experimentar la soledad, para volver a empezar. Hay que darse cuenta de con quien o quienes personas tienes la entera confianza. Aprendes a observar mejor y a saber que la mejor compañía es la de tu familia y amigas. También aprendes que las malas compañías han de quedar fuera de tu vida. Y aprendes la "sonrisa social": esa sonrisa y educación que pones aunque la persona que tienes enfrente es muy antipática y ¿por qué no decirlo? Un poco capulla. Vienes a pasar un verano tranquilo y ves de nuevo como la gente va a degüello unas contra otras, como cada uno quiere ser "más sabio y más docto que nadie". Aprendes a andar de nuevo por la vida, de una manera sencilla y sin pretensiones. Y aunque, sea o no superdotada, tengas más o menos inteligencia, cantes más o menos bien, duermas como un lirón, siempre, aunque vayas con humildad por la vida, existirán las malas lenguas, pues bien. ¿Qué le voy ha hacer? nada, dejar que pase el tiempo, serenarme y una cosa: aprender a estar en "tus propios asuntos" En fin, ...dicen que lo importante es no perder una batalla...sino ganar la guerra. Yo ni he perdido ni ganado pero me encuentro realmente feliz. Mónica Rubio Ochoa 29-julio-2016

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