martes, 5 de abril de 2016

QUIERO ESCRIBIR UN POCO MÁS...Y.LO HAGO

Me siento una buena y "blanca" mujer, no me escondo, me he dado cuenta de la fortaleza que puedo y he llegado a tener, buscaba a Dios, buscaba respuestas y las encontré en todos los pequeños detalles de apoyo que he recibido. Nunca me he considerado "aventurea" ni "temeraria" sino que soy todo lo contrario: una mujer prudente y sencilla que ve todos los días en la televisión todo lo que ocurre, y pienso que soy afortunada. En realidad todo el mundo cambia con la edad, tenemos más acotada nuestra comodidad, pero tal y como estamos viendo con los casos de corrupción, y el "no formar gobierno", pues da pena y nos vamos dando cuenta de que "el que no roba es porqué no puede", la cantidad de gente desanimada en cuestiones del futuro aumenta. Pero si hablo me mí, yo me encuentro muy bien de salud y se refleja en mi sonrisa y en mi saberme manejar con mano izquierda por la vida. Para mí, Dios y la familia son las dos instituciones que más me han respaldado. Dios es como un niño a quien le gusta que le pidan, y yo creo que hay un maravilloso destino a todos aquellos hermanos en la Fe que cumplen con la Santa madre Iglesia. Sé que eso a muchas mujeres lo tratarían de "retro", no lo considero así: hay muy buenos párrocos, y gente con muchos problemas que se refugian en el fervor religioso. Yo estoy muy contenta de tener la SUERTE de tener FE. Admiro mucho a gente como fue el Papa Juan Pablo II, y laicos como Eduardo Verastegui (por cierto que vi la película "Bella" y sé que yo hubiese sido más radical). Todos en los malos momentos nos encomendamos, los católicos y con todo mi respeto a las demás religiones, y todo es más fácil pues le damos un sentido al sufrimiento. No soy para nada de discusiones y no las suelo tener, quizá en la convivencia, como todos. He nacido de un huevo kinder..ja, ja. No, en serio no me encontraba tan bien como ahora en muchos años y siempre he sido meticulosa y concienzuda tanto cuando "chupé" paro , trabajé con mucha responsabilidad. Y en fin, soy quizá demasiado inteligente y demasiado tonta a la vez pensando que podía cambiar en algo, pues no, sigo siendo como era de siempre, un poco más sabia, un poco más apasionada por la vida, dentro siempre del decoro cristiano, un poco más libre, un poco más astuta ...y un poco más feliz. ¿Por qué creo en Dios? Porque El me da la fuerza para seguir mi vida con ánimo, y porque me gusta y me sirve...ahora toco el Cielo con mis pequeñas manos y todo es más fácil...bueno seguidores mudos, ya me conocéis un poco más... Mónica Rubio Ochoa 5-abril-2016

No hay comentarios:

Publicar un comentario