martes, 15 de diciembre de 2015
HOLAAA!
Hoy, leyendo una de esas páginas en Internet sobre la "suerte y demás", me he encontrado está frase para mí: "Duda de todo...sé tu propia luz", y es cierto muchas veces nos dejamos llevar por lo que piensan los demás sobre nosotros y no vemos que la verdadera felicidad está en la luz de nuestra mente. Hoy en día yo dudo, pero estoy segura de mis convicciones y mi manera de ser. Todo lo que hago, con que sea bueno para mi familia y para mí, sólo con eso me conformo. Ya he ganado la guerra a muchas cosas y hoy siento en mí el descanso del guerrero. En mi espíritu hay paz, concordia, amor y desamor. Como a todas las mujeres, bueno a mí, ahora que vienen las entrañables fiestas de la Navidad, me gusta hacer regalos y también que me regalen. Aunque cada día soy más pragmática con la gente, tanto los de la televisión como los de la calle: "este me aporta mal rollo, no es suficientemente educado, o es misógino o machista" : a esa gente la dejo fuera de mi vida. Admito el poder juzgar equivocadamente a las personas...pero es que a mí me han juzgado tantas veces, que sólo le pido a Dios descansar por las noches, que es lo importante después de un arduo trabajo, tanto intelectual como físico. Confío mucho en Dios y en la historia maravillosa que hace conmigo, y además soy así, me crezco ante las adversidades. Pienso que, con la madurez, vas dejando en la "cajita de los recuerdos", los malos y los buenos, y aunque haya días que me cuesta remontar, estoy orgullosa de mi pequeña gran familia, y del apoyo que recibo de ellos. Y no dejo de privarme, bueno algo sí para mis ocho guapos, mientras yo viva, tendrán lo que necesiten, y para mí ya tengo todo con lo que soy feliz, pero ha llegado el momento de vivir un poco, bailar otro tanto, y disfrutar...creo que me lo merezco. Y me da miedo enamorarme porqué me obsesiono. Y lo paso muy mal. ¿Cuántas veces me he enamorado? muchísimas. ¿Cuántas veces he salido escaldadas? las mismas. Por eso si algún hombre de verdad me quiere conocer tengo para contar muchas batallitas, pero os digo esto: He ganado en autoestima, en valorarme, en simpatía, en diligencia, en responsabilidad, en ponerme a estudiar de nuevo, en de verdad saber "quien era verdaderamente una amiga y no una conocida". Y aunque a veces me sienta sola, la soledad compartida es menos soledad. No me gustan los hombres amigos, porqué no, porqué siempre he sido más de amigas, muy divertida en mi juventud y muy reflexiva en mi madurez. Hoy mi mirada es radiante, mi boca enmudece, y mi alegría es sana y reconfortante. Nada más, voy a seguir haciendo cosas.
15-dic-2015
Mónica Rubio Ochoa
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario