lunes, 27 de mayo de 2013

MARTINA 9
Martina, ya de vuelta en su hogar encontró en un periódico que necesitaban una Secretaria de dirección. Martina hablaba inglés perfectamente, y allí que se fue con su extenso currículum. La entrevista según ella fue como una seda. Le dijeron: ya la llamaremos. Martina salió enfurruñada pues sabía que eso era un no rotundo. De repente esbozó una gran sonrisa, se dio de bruces con Alfredo  Éll se había salvado de la quema y seguía trabajando. Se acercó a ella y de repente… salió tras de sí una espigada y rubia alta con ojos azules con dos niñas preciosas. Martina, te presento a mi mujer: Alicia, está es Martina, Martina le dio dos besos amargos se despidió forzando aún más la sonrisa y haciendo alguna carantoña a las pequeñas. Martina volvió enfurruñada a casa y allí le esperaba quimbo. Martina dijo para sí: era demasiado bonito para ser verdad y llamó a quimbo: este es mi gran amigo, un perro nunca te traiciona, los sentimientos sí. Esa noche no lloró,se había hecho fuerte
27-may-13
Fdo: Mónica Rubio Ochoa

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