miércoles, 2 de septiembre de 2015

POEMA

Quemando mis naves quedé libre de ataduras soñé con un mundo nuevo donde la paz y el amor prevalecían Quemando mis naves escuché la mar bravía empecé todo de nuevo y suspiré de alegría Quemando mis naves encontré la felicidad que me merecía ¿Sola o acompañada? El destino tiene mucho que decir todavía 2-sep-2015 Mónica Rubio Ochoa

No hay comentarios:

Publicar un comentario