viernes, 24 de julio de 2015
DESPUÉS DE UN DÍA MALO
Después de un día malo, te levantas como una mujer cadáver arrastrando el peso de todos estos años en el que me inundo la tristeza. Te das un baño, o mejor tres en la mar Mediterránea. A veces voy como una zombi porla vida, aunque tengo motivos para estar contenta: soy bastante astuta, y no me gusta dar pena. Cuando pasen los años recordaré las experiencias que la vida te enseña. De momento vuelco todo mi amor en mi ahijada de nueve años, que tiene robado no sólo el corazón sino el alma. Quizá proyecto en ella el amor que tengo por mis propias carencias afectivas. Tengo tanto corazón, tanta alma y tanta capacidad de comprensión que me asusto. Virgencita, que me quede como estoy. Estoy enamorada del amor, y mi corazón bombea con fuerza, pero no gano para disgustos. Soy una mujer a la que no le sale ser mala. Pero, no os confundáis, Detrás de esta languidez en mi vacua mirada hay un "coco" del diez. Hoy me he levantado y he visto el sol y el amaneces y he pensado: Cuanta belleza. Necesitaba estar tranquila y lo he conseguido, aunque hay todavía que trabajar mucho para templar mis nervios. Y soy bastante buena tía, y la gente demasiado "cotillona" Y la verdad es que mi vida ha dado un giro de 90º a mejor. Vivo el presente ayudando y haciendo caso a la persona que genéticamente e intelectualmente me ha ayudado siempre. El Cielo lo conozco, y se está aquí ""muy agustito".
24-VI-2015
Mónica Rubio Ochoa
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