lunes, 11 de mayo de 2015
No elegimos...de quien nos enamoramos
No elegimos de quien nos enamoramos, sencillamente un día llama cupido a la puerta y nos sentimos fuertemente atraídos por una persona en concreto. De jóvenes, se pasa por todo, el rechazo, no estar en los canones de belleza del que nos gusta. Cada vez pienso que nos ahorraríamos mucho al sufrir por amor, pero sencillamente se sufre por amor a cualquier edad. La suerte que yo he tenido es haberme encontrado con buena gente que me quería un montón, y cada uno es fruto de su tiempo y de sus circunstancias, Hoy puedo decir que sigo en esencia siendo la misma, y no soy de las que buscan una cartera abultada en el hombre que de verdad me quiera. Y sí he sufrido tanto por amor que ya no me quedan lágrimas, quizá suene un poco duro, pero Dios sabe la historia que ha hecho en mí, y le agradezco que nunca haya quitado las manos de mi cabeza. Adoro a mi familia, que está por encima de todo, soy muy buena mujer, y el hombre al que quiero ni siquiera le conozco. No me hable la gente de sufrimientos, a mi lo que me duele profundamente es el alma. Pero me digo a mi misma ¡Ánimo Mónica¡ comienza de cero cada día, y así hago cada día me despierto con ilusiones renovadas y quiero decir que en el sufrimiento nos aprendemos a adaptar a cualquier circunstancia. De todo se sale y después de las vacas flacas llegan las gordas.
No soy ni la primera ni la última mujer que sufre en la madurez, y creo que todas tenemos el derecho a ser tratadas como bellas damas independientemente de todo. Yo soy muy libre, pero necesito el apoyo de alguien, pero para eso tenemos que sentir admiración por el otro mutuo. Yo soy muy tierna, y blanda, e intuitiva, y con una inteligencia emocional superior a mucha gente. Lo heredé de mi familia. Tengo una vida cómoda, y hoy es el primer día de mi nueva etapa que es la de ser feliz.
Soy así, y no me gustaría encontrarme con un crío superficial que no me motivara, sino con un hombre, sea de la edad que fuera que se vistiera por los pies.
Soy exigente lo sé, pero la adolescencia, "esa época granítica", la dejé hace muchísimos años.
Mi debilidad, soy muy sensible, unos días lloro, y otros río.
Soy una persona profundamente creyente, soy católica, y como tal respeto a todas las personas sean del sexo que sea, de su orientación que sea, respeto a los gays, a la gente de distintas ideologías, trabajo duro todos los días, me formo y me informo, me divierto mucho con mis pocas amigas,las que están conmigo en los momentos duros.
¿Soy perfecta? No, pero mis imperfecciones son las de una persona más en este mundo.
De política: el voto es secreto. pero en general los políticos se han portado mal con el pueblo soberano, y ha hecho que toda la gente con un poco de sesera esté revolucionado.
Fin, me he quedado a gusto
11-V-2015
Mónica Rubio Ochoa
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