martes, 26 de noviembre de 2013

CUENTO: EL LARGO CAMINO DE LOS WOKS

EL LARGO CAMINO DE LOS WOKS Los woks son casi una especie en extinción. Son, de tamaño como la mitad de los gnomos. Los woks hacen magia blanca que consiste en hechizos y sortilegios sólo para el bien. No son como las brujas que utilizan su magia para el mal. Un día les llegó una carta del “Reino perdido”. Eran los propios reyes quien les pedían ayuda porqué la princesa Katia estaba presa de un ogro desde hacía una semana. Sólo sabían que se llevó el ogro a la princesa cuando ella dormía y los vieron unos súbditos en plena noche. Los woks se organizaron y fueron a rescatar a la princesa. Con su magia vislumbraron dónde se encontraba la casona y hacia allí se dirigieron. Desde lejos vieron la casona, había una luz en lo alto de la casa. Cuando se acercaron los woks oyeron unos ronquidos. -Roc, roc, roc -Vaya, parece que el ogro está durmiendo. Es un buen momento para rescatar a la princesa. El más valiente, era el wok llamado Saltarín. Lo llamaban así por su gran agilidad. Trepó por el tejado silenciosamente, mientras que los woks se mantenían también en silencio. Saltarín llegó hasta la ventana que tenía luz. Vio a la princesa Katia moviéndose de un lado para otro e intentando arrancar la reja de la ventana. Saltarín la vio, la princesa, sin asustarse preguntó, ¿Qué clase de ser eres tú? -Soy Saltarín, un wok. He venido con mi gente a rescatarte. Espera un momento. Sacó un gran palo de hierro y, haciendo palanca consiguió hacer caer la reja de la ventana. Pero eso hizo que el ogro despertara de su profundo sueño exclamando: -¿Quién osa despertarme? El wok más pequeño, reaccionó a tiempo y exclamó: -Ogro, sigue con tu sueño, duerme tranquilo, descansa un poquitito. El ogro, ipso facto quedó sumido en un profundo sueño. Mientras Saltarín y Katia descendían por la fachada de la casona y al llegar al suelo. Todos los felicitaron. -Gracias, dijo Katia. Fueron todos al “Reino Perdido” y allí fueron recibidos entre abrazos, lloros y jolgorios por los habitantes y los reyes del “Reino perdido”. Saltarín fue condecorado. Celebraron una gran fiesta. Y cuando decidieron que era hora de los woks de volver a su tierra. La princesa de dio un beso en la mejilla a Saltarín. Y todos se alejaron cantando y de buen humor. Mientras, la princesa les gritó: -Gracias, nunca os olvidaré, Y así acaba el cuento de unos seres de un país lejano, de un “Reino perdido” Y de una princesa que estaba sonriente y feliz … 21-oct-11 Fdo: Mónica Rubio Ochoa

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