domingo, 8 de enero de 2012

Cara de angel- microrelato

CARA DE ANGEL
El gato negro cerró los ojos y se dispuso a dormir aquella fría noche en el alfeizar de una ventana. A la mañana siguiente un chillido y un ruido seco le despertó  sobresaltado. Bajo rápidamente y escudriñando la ventana de abajo vio una joven muerta y llena de sangre. Entró sigilosamente, y robó de su cartera su carnet de identidad.
Rápidamente llamó desde su móvil su amigo, un sabueso llamado James.
-Tenemos un caso-
-¿de qué se trata?, Marlon-contestó este
-Acudo a tu caseta y te lo cuento- respondió Marlon mientras se atusaba su bigote.
Al cabo de un rato se vieron en la caseta de James .Marlon le relató lo sucedido y añadió:
-Se llamaba Linda Robert. Es lo único que sé tenía 28 años. Encuentra lo que sea y  quedamos en “La taberna oscura”.
James pensó que si se trataba de una prostituta poco iba a saber de ella. Pero se iba a llevar una sorpresa. Introdujo el nombre de la chica en internet y encontró algo que no se esperaba. Se trataba de una maestra de escuela con una cara bonita y un buen currículum. Acudió a la “Taberna oscura” y le relató a Marlon lo que sabía de ella-
-Lo que no entiendo es quien querría matar a una chica con esa cara de ángel y una vida tan aparentemente normal.-le comentó James a Marlon.
Pidieron dos whiskies
Marlon añadió:
-Yo he vuelto a la escena del crimen y le he extraído la bala a “cara de ángel”.  La tengo aquí-dijo mostrando a la asustada bala.
Después de beber salieron de allí con el propósito de interrogarla.
La bala se puso a sollozar.
-Tranquila, le dijo Marlon, sólo que remos hacerte unas preguntas. Luego te dejaremos marchar.
Comenzó el interrogatorio.
-¿De qué pistola has salido?
-De, de…una 22LR –contestó tímidamente la bala
-¿Y a quién pertenece la pistola?-continuó Marlon
-No lo sé-siguió la bala-sólo sé que la pistola fue comprada por un hombre fuerte, calvo y de ojos azules.
-¿Sabes como se llamaba el hombre?-siguió preguntando James
-Creo que Mike.
-¿Apellidos?-continuó Marlon
- No lo sé, por favor –dijo la bala- esos es todo lo que sé, déjenme ya, no sé más.
-Bien, te dejaremos- habló James- creo que lo que nos has contado nos puede servir de mucha ayuda. Y la dejaron en la entrada de la taberna. Cuando la bala vio que se alejaban soltó un suspiro de alivio.
-Tengo un presentimiento-apuntó Marlon- deberíamos volver a echar un vistazo en la casa de la chica.
-Pues ¡adelante!
Cuando entraron por la ventana de la chica, ya no estaba su cuerpo, pero si la silueta de la misma dibujada en tiza sobre el suelo.
-De repente escucharon el chirriar de la puerta de entrada y unos pasos que se deslizaban con sigiló sobre el parqué del apartamento.
-Rápido, al armario-susurró James- Y allí se escondieron entre la ropa de la joven. Marlon dejó una rendija el la puerta para escudriñar a la persona que había entrado. En cuanto vio al hombre Marlon dijo a su compañero:
- Es Mike, tenemos que andarnos con mucho ojo.
De repente le oyeron exclamar:
-La muy zorra, no quiso decirme don de estaba, la muy cabezota  te maté por no hablar, ahora tendré que revolverlo todo para encontrar las joyas .Pero cual fue su sorpresa cuando al abrir el armario se le echaron encima un perro y un garo desconocidos.
-¡Qué diablos! Masculló Mike
Marlon se lanzó sobre su pistola, que cayó al suelo y James le mordió en la pantorrilla. El hombre, gritando de dolor exclamó:
-¡Malditos bastardos! ¡Animales!
Entre Marlon y James lograron reducirlo y lo ataron a la cama con su propio cinturón. Cual sería el asombro de Mike, cuando los animales hablaron:
-Mike, el juego ha acabado-comentó Marlon- cuéntanos por qué mataste a esa buena mujer.
El hombre, forcejando y viendo que ya lo había perdido todo habló:
- No era tan buena chica- era mi novia, mejor dicho mi ex novia. Los dos huimos de la policía tras dar un golpe en una de las joyerías más importantes de una ciudad cercana. Íbamos al cincuenta por ciento, pero aquella misma noche huyó con todo el botín. ¡Mujeres! Para que te fíes de ellas…
Mientras Mike soltaba su perorata y Marlon escuchaba, james había estado buscando las joyas y de repente soltó un ladrido diciendo:
-Aquí están- las había escondido dentro del microondas.
Mike nervioso les dijo:
-¡Soltadme y os daré vuestra parte! ¡Vayamos al treinta y tres por cien.
De eso nada- le contestó serenamente Marlon. Descolgando el teléfono y llamando a la pasma.
Entonces el perro y el gato salieron justamente por donde habían entrado
-Caso cerrado- dijo James -¿qué te parece Marlon, si volvemos a la taberna y lo celebramos con sendos whiskies?
-De acuerdo. Y se alejaron callejón abajo, ronroneando y ladrando.
Cuando la policía llegó al apartamento escucharon la delirante historia de un hombre que contaba que todo se había ido a la mierda por culpa de un perro y un gato que hablaba. Los policías se quedaron estupefactos al ver una caja llena de joyas delante de sus narices.
Fdo: Mónica Rubio Ochoa
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